Luz del mundo: selección de Tablas de ‘Abdu’l-Bahá

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Él es Dios.

¡Oh mi conciudadano! Aunque ‘Abdu’l-Bahá nació en Teherán y durante varios años seguidos vagó sin hogar en Iraq, y aunque por un tiempo estuvo exiliado en Rumelia y durante cuarenta años fue un prisionero en ‘Akká, su tierra natal es Mázindarán, es decir, el distrito de Míyánrúd, en la región de Núr. Por lo tanto, me dirijo a ti como mi conciudadano.

Tu espléndida carta despertó en mi corazón sentimientos espirituales. La leí con admiración, pues era una melodía de Unidad Divina y una insignia que proclama Su unicidad. Yo también estoy muy deseoso de conocerte. Si llegas a tener los medios de viajar en paz y tranquilidad, puedes venir el invierno próximo.

¡Alabado sea Dios! Siempre que leo el nombre de alguien de Mázindarán al final de cualquier carta, me trae alegría y deleite, ya que es el hogar ancestral de la familia de la Bendita Belleza. Mi corazón anhela que esa tierra llegue a ser como el Paraíso mismo y que sus gentes reconozcan y abracen el Gran Anuncio. La Gloria de las Glorias sea contigo.