Luz del mundo: selección de Tablas de ‘Abdu’l-Bahá

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Él es Dios.

¡Oh tú que eres firme en la Alianza! Se ha recibido la carta que has escrito a Mashhadí Ismá’íl. Los trazos de la pluma de ese amoroso amigo han alegrado mi corazón y mi mente, pues sus significados interiores son impresiones espirituales y sentimientos sinceros nacidos de la realidad del alma; son testimonio suficiente de firmeza y constancia, y de servidumbre al Señor que todo lo satisface.

Desde la alborada de la Mañana de la guía divina, Azerbaiyán izó en alto el estandarte de la fe y la certeza, y debido a ello la Causa de Dios se extendió por todas partes. Pero después del martirio del Exaltado, del viaje de la Bendita Belleza de Iraq al Kurdistán, y de la reclusión de Yaḥyá en un rincón del olvido, la Causa de Dios cayó en una profunda apatía en todos los lugares, incluso en Azerbaiyán. Solo unas cuantas almas se mantuvieron firmes y serenas hasta que el Sol del mundo regresó a Iraq y los resplandores de Su luz iluminaron todas las regiones en la plenitud de su gloria. De nuevo se presenció una Gran Resurrección y las dulces fragancias de la santidad fueron esparcidas por todo el mundo. Los amigos de Azerbaiyán fueron reanimados con gozoso arrebato, y su entusiasmo, regocijo y fervor aumentaron día a día.

Ahora, también, la receptividad en esa región es grande, pero se requiere un enorme esfuerzo si los amigos quieren compartir estas felices nuevas con alegría y deleite, y perfumar los sentidos de los buscadores con la fragancia de la túnica del divino José. Alabado sea Dios, ya que tú te has levantado a servirle y estás realizando nobles esfuerzos por exaltar la Palabra de Dios. Es mi esperanza que los corazones y las mentes de las gentes de Azerbaiyán sean conmovidos en estos días mediante la sinceridad de las almas, y que seres santos se dispongan a guiar a la gente por el camino recto. Las fuerzas del Reino se encuentran listas y expectantes. En cuanto un alma espolee el corcel del empeño esmerado y lo dirija al campo del sacrificio, estas fuerzas celestiales se lanzarán en su ayuda y le proporcionarán asistencia y apoyo.

Has solicitado permiso para visitarnos. En este momento, tu presencia en esas regiones es muy necesaria. Estás ocupado en el servicio, y manifestando completa servidumbre y devoción a la promoción de la Palabra de Dios. Ese servicio equivale a llegar al Sagrado Umbral del Señor. La Gloria de las Glorias sea contigo.