Luz del mundo: selección de Tablas de ‘Abdu’l-Bahá

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Él es el Más Glorioso.

¡Oh tú que eres una hoja verde, lozana y resplandeciente! Aunque fuéramos a llorar y gemir durante cien mil años por esta Aflicción Suprema, a suspirar y lamentarnos, a rasgarnos las vestiduras por la pena, a derramar lágrimas y echarnos tierra a la cabeza, y a consumirnos en la tristeza, este dolor jamás se calmaría, esta herida jamás se sanaría, este fuego jamás se apagaría. Por lo tanto, nos incumbe vernos dispuestos, a cada instante, para partir hacia el mundo venidero, y levantarnos a llevar a cabo aquello que conduzca a la vida eterna y haga que ascendamos al Reino y lleguemos a la corte de Su Presencia. La gloria de Dios sea contigo.