Luz del mundo: selección de Tablas de ‘Abdu’l-Bahá

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Él es el Todoglorioso.

¡Oh tú que has creído de verdad en la Antigua Belleza! El Rey de eterna gloria, el soberano Señor, ha sido establecido sobre el trono de la grandeza y ha irradiado el esplendor de todos Sus nombres y atributos. En verdad, Se ha asentado en la Sede de la Divinidad y ha hecho Su llamamiento universal. Por «Sede» se entiende aquí la Causa de Dios y Su religión, esta gloriosa Dispensación y Edad maravillosa. Y por «asentado» se entiende Su manifestación y aparición, Su resplandor y presencia.

Las frentes de algunos fueron adornadas con el brillo de esta luz refulgente, mientras que otros vieron esta alborada como una formidable hechicería. ¡Dios bendito! El amanecer es el mismo, la aparición del Sol es la misma y la Fuente de todo esplendor es la misma. Sin embargo, su efecto es de dos tipos: «Hacemos descender, por medio del Corán, lo que es curación y misericordia para los creyentes, pero esto no hace sino perder más a los impíos». La gloria de Dios sea contigo.