Luz del mundo: selección de Tablas de ‘Abdu’l-Bahá

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Él es Dios.

¡Oh buscador de la Verdad! La declaración de la Bendita Belleza que has citado complementa el versículo: «Incumbe a todos y cada uno de los Aghṣán, los Afnán y Mis parientes volver el rostro hacia la Más Grande Rama. Considerad lo que hemos revelado en Nuestro Libro Más Sagrado: “Cuando el océano de Mi presencia haya menguado y haya tocado a su fin el Libro de Mi Revelación, volved vuestro rostro hacia Aquel a Quien Dios ha designado, Quien ha brotado de esta Antigua Raíz”. El objeto de este sagrado versículo no es nadie más que la Más Grande Rama [‘Abdu’l-Bahá]. Así os hemos revelado generosamente Nuestra poderosa Voluntad, y Yo soy, en verdad, el Benévolo, el Todogeneroso».

Si fuéramos a transcribir solo la segunda parte de este versículo, sin mencionar la primera, una persona desinformada caería presa de la duda y el recelo. De acuerdo con la declaración explícita de la Bendita Belleza, ser considerado una Rama está condicionado a volverse hacia el Centro de la Alianza y el Punto del Testamento, y obedecerlo. Sin embargo, si una Rama se aparta, caerá penosamente. Tal como se ha afirmado claramente con referencia a Mírzá Muḥammad-‘Alí, si por un momento deja de estar a la sombra de la Causa, se convertirá en una criatura caída. Este texto explícito, que lo menciona por su nombre y título, es de la Antigua Belleza, y Mírzá Muḥammad-‘Alí mismo acepta y reconoce su veracidad. ¡Qué desviación puede ser más grave que la violación de la Alianza! Es cierto, ser considerado una Rama es una dádiva divina, pero es una dádiva que está condicionada a la firmeza en la Alianza. La violación de la Alianza provocaría la caída de la Rama.

Por esta razón se ha dicho en el capítulo quince del Evangelio de Juan: «Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto». Y más adelante dice: «Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden».

Asimismo, en el capítulo octavo del Evangelio de Juan está consignado: «Ellos le respondieron: Nosotros somos descendencia de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie». Y luego, en el versículo treinta y nueve del mismo capítulo: «Ellos le respondieron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dice: Si fuerais hijos de Abraham, haríais las obras de Abraham. Pero tratáis de matarme».

En resumen, de acuerdo con el Texto Sagrado explícito, cualquier alma, incluso del rango más elevado y contado entre los Aghṣán, será reducido a la nada tan pronto como viole la Alianza. Esto queda manifiesto en el texto donde, con clara referencia a Mírzá Muḥammad-‘Alí, incluso con mención de su nombre y título, se afirma que, si por un momento deja de estar a la sombra de la Causa, sin duda será una criatura caída. Y pondera cuán explícitamente se afirma lo mismo en el Evangelio.

Este hombre no solo ha violado la Alianza; también ha amenazado con arruinar la Causa de Dios en todas las regiones y ha causado la humillación de la Fe de Dios. Incluso se propuso derramar la sangre de ‘Abdu’l-Bahá, de lo que tenemos prueba documental. Además, falsificó las Palabras de la Bendita Belleza. Consigue una copia de la declaración escrita por Áqá Mírzá Badí‘u’lláh y léela, para ver cómo ha falsificado el Libro de Dios. También disponemos de la evidencia de esto. En cuanto a tu segunda carta, recibirás respuesta a ella en el mundo de los sueños, y es extensa. Salutaciones y alabanzas sean para ti.