Luz del mundo: selección de Tablas de ‘Abdu’l-Bahá

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Él es Dios.

¡Oh amados de Dios! ¡Qué grande es esta Dispensación! ¡Qué luminoso el esplendor de esta Edad, la Edad del Señor Todoglorioso! Toda la creación se ha puesto en movimiento y el universo vibra con nuevas de alegría y arrobamiento. Las realidades de todas las cosas están llenas de gozoso embeleso y cada átomo de la existencia está exultante de felicidad. Las almas están alcanzando prosperidad y avance, y los amigos están obteniendo éxito y progreso. La luz de la Revelación brilla radiante y sus señales alumbran todas las regiones. La Tierra entera resuena con las alabanzas de la grandeza de la Antigua Belleza y el Sol de Su señorío brilla con resplandor.

Todas las asambleas del mundo están adornadas con la mención del Más Grande Nombre y cada congregación de los linajes y pueblos de la Tierra es consciente de las nuevas del advenimiento del Luminar Más Asombroso. El Oriente está iluminado con Su luz, y el Occidente, perfumado con Sus dulces fragancias. Esta tierra polvorienta se ha convertido en un rosedal mediante las efusiones de Su generoso favor, y los amplios y elevados cielos se llenan de deleite con los esplendores de Su sol. Las realidades de todas las cosas han sido reanimadas y vivificadas, y las esencias de todos los seres, cautivadas y embelesadas. Árboles excelentes crecen y florecen por todas partes, y producen frutos dulces y exquisitos. El estandarte de la Alianza está izado en todas las regiones y el océano del Testamento se agita con olas tan incesantes y tormentas tan violentas que hace temblar todas las extremidades.

En esta Más Grande Dispensación, la Antigua Belleza ―que mi alma sea ofrecida en aras de Sus amados― ha otorgado a todos los creyentes un testimonio seguro, una merced incomparable y un abundante favor, una prueba infalible y una clara evidencia. En el Libro Más Sagrado, que abroga todos los Libros y las Escrituras del pasado y se alza entre ellos trascendente y supremo, Él ha revelado el sendero y ha marcado el camino hacia la salvación en términos claros, explícitos e inequívocos. Durante veinticinco años, Él sustentó a todos y los alimentó del seno de la santidad. En todas Sus Tablas, Libros, Epístolas y Escrituras hizo mención de la Alianza y Testamento, elogió a los constantes y ensalzó a quienes se aferran tenazmente a ella, al tiempo que condenó y amonestó a quienes vacilan, e incluso les advirtió del castigo divino y de la amenaza del escarmiento eterno.

Y entonces se reveló la Tabla del Año de la Ansiedad, que es el año de la ascensión de Bahá’u’lláh, y se distribuyó por todas las regiones. En ella, Él expuso en lenguaje claro e inequívoco la severidad de las pruebas y la profusión de las tribulaciones. Poco tiempo después, la Pluma Suprema reveló el Libro de la Alianza y la Tabla Preservada del Testamento, en el que, por Su claro y explícito mandato, se ordenó a todos que se volvieran a él y lo observaran, obedecieran y siguieran, de modo que, cuando se agitara el océano de las pruebas y tribulaciones del Año de la Ansiedad, ningún alma se sintiera perpleja, consternada o confundida; para que se hicieran evidentes y claramente conocidos el sendero recto, el camino inequívoco y la luz manifiesta; para que no hubiera lugar para murmuraciones malévolas, no surgieran diferencias y la unidad de la Palabra de Dios fuera salvaguardada.

Ahora se han presentado algunas almas caprichosas y han empezado a ocuparse en murmuraciones furtivas y, en cuanto se sienten seguras de su objetivo, incluso expresan abiertamente sus intenciones. Una de ellas dice: «La Bendita Belleza nos ha hecho independientes de todo y no ha dejado ninguna necesidad insatisfecha». La intención secreta de tal afirmación es que no hay necesidad de un Centro designado. Otro exclama: «La infalibilidad solo corresponde a la Bendita Belleza; ninguna otra persona es infalible». Su propósito oculto es aseverar que «aquel a quien Dios ha designado» es susceptible de error. Por otro lado, dicen que alguien que ha sido visto con buenos ojos, que ha sido un creyente o el destinatario de una Tabla durante los días de la Bendita Belleza, no puede ser expulsado de ninguna manera. Su verdadero objetivo es insinuar que, si tal persona se levantara con ánimo de oponerse o fuera tan audaz que mostrara enemistad, ello no resultaría en daño alguno. Difunden este tipo de discurso tanto de manera abierta como secreta. La única finalidad de estas palabras es violar la Alianza y Testamento. Se trata del mismo clamor que el Amado de los mundos ha predicho en todas Sus Tablas.

¡Oh amados de Dios! ¡Estad despiertos, estad siempre despiertos! ¡Estad atentos, estad siempre atentos! Pues las pruebas y las tribulaciones son sumamente severas y los que se tambalean son en extremo sutiles y destructivos en sus maquinaciones. Externamente proclaman que son los primeros en adherirse a la Alianza, mientras que secretamente golpean con un hacha las raíces mismas del Árbol de la Alianza y Testamento.