Luz del mundo: selección de Tablas de ‘Abdu’l-Bahá

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Él es Dios.

¡Oh encuadernador de libros! Si te remitieras a los Libros celestiales y a las Escrituras Sagradas, y reflexionaras sobre los significados encerrados en ellos, verías que todas sus buenas nuevas y señales anuncian el advenimiento de la Luz de la Verdad y el Centro de la Divinidad. No olvides la tradición que dice: «Todo lo que hay en la Torá, el Evangelio y en otras Escrituras se encuentra en el Corán, y todo lo que hay en el Corán está en su Exordio, y todo lo que hay en su Exordio está en la Basmala, y todo lo que hay en la Basmala está en Bá’». Pero, por desgracia, los ojos de la gente están ciegos, y sus oídos, sordos. Cuán acertadamente se ha dicho:

Hablar de las sutilezas de Saná’í ante el necio y el torpe es como tañer el laúd para el sordo o poner un espejo ante el ciego.

¡Dios mío! ¡Cuán extraño, cuán sumamente extraño! Las gentes del Libro se han ocultado tras los velos, mientras que la gente corriente comprende los misterios de la Palabra. Esto no es sino una muestra del generoso favor de mi Señor, el Todopoderoso, el Más Bondadoso. Saludos y alabanzas sean para ti.