Contestación a unas preguntas

74. Acerca del bien y del mal

Es realmente difícil explicar la verdad de este tema. Has de saber que las cosas creadas son de dos clases: materiales y espirituales, perceptibles e inteligibles. Es decir, algunas son perceptibles por los sentidos, en tanto que otras solo las percibe la mente.

Las realidades perceptibles son aquellas que perciben los cinco sentidos externos: por ejemplo, las cosas externas que ve el ojo se llaman perceptibles. Las realidades inteligibles son las que no tienen existencia externa, pero que la mente percibe. Por ejemplo, la mente misma es una realidad inteligible y no tiene existencia visible. Igualmente, todas las virtudes y atributos humanos tienen una existencia inteligible, y no perceptible; es decir, son realidades percibidas por la mente y no por los sentidos.

En resumen, las realidades inteligibles, como las cualidades loables y las perfecciones del ser humano, son puramente buenas y tienen una existencia positiva. El mal es simplemente su ausencia. Así, la ignorancia es la carencia de conocimiento, el error es la carencia de orientación, el olvido es la carencia de memoria, la necedad es la carencia de comprensión: todos estos no son nada en sí mismos y no tienen existencia positiva.

En cuanto a las realidades perceptibles, también son puro bien, y el mal es simplemente su ausencia; es decir, la ceguera es la carencia de visión, la sordera es la carencia de audición, la pobreza es la carencia de riqueza, la enfermedad es la carencia de salud, la muerte es la carencia de vida y la debilidad es la carencia de fuerza.

Ahora, se presenta una duda: los escorpiones y las serpientes son venenosos; ¿esto es bueno o malo?, ya que tienen existencia positiva. Sí, es cierto que los escorpiones y las serpientes son perniciosos, pero solo con relación a nosotros y no a sí mismos, ya que el veneno es su arma, y su picadura, su medio de defensa. Pero como los elementos constitutivos de su veneno son incompatibles con los de nuestro cuerpo, es decir, como dichos elementos constitutivos se rechazan unos a otros, el veneno es malo o, más bien, esos elementos son malos unos con respecto a otros, mientras que en su propia realidad ambos son buenos.

En resumen, una cosa puede ser mala en relación a otra, pero no mala dentro de los límites de su propio ser. Se deduce, entonces, que en la existencia no hay mal. Todo cuanto Dios ha creado lo ha creado bueno. El mal consiste meramente en inexistencia. Por ejemplo, la muerte es la ausencia de vida: cuando la persona deja de ser sostenida por la fuerza de la vida, muere. La oscuridad es la ausencia de luz: cuando no hay luz, reina la oscuridad. La luz es una cosa que existe positivamente, pero la oscuridad no tiene existencia positiva; es simplemente la ausencia de aquella. Asimismo, la riqueza es algo que existe positivamente, pero la pobreza no es más que su ausencia.

Por tanto, es evidente que todo mal es mera inexistencia. El bien tiene existencia positiva; el mal es meramente su ausencia.