Días de conmemoración
41
Él es el Eterno, el Único, el Indiviso, el Poseedor de todo, el Exaltadísimo.
Toda alabanza sea para Ti, oh mi Dios, por cuanto has adornado el mundo con el esplendor del amanecer, después de la noche en que nació Aquel que anunció la Manifestación de Tu trascendente soberanía, la Aurora de Tu divina Esencia y la Revelación de Tu supremo Señorío. Te suplico, oh Creador de los cielos y Hacedor de los nombres, que ayudes bondadosamente a quienes se han refugiado a la sombra de Tu abundante misericordia y han elevado sus voces en medio de los pueblos del mundo para glorificar Tu Nombre.
¡Oh mi Dios! Tú ves al Señor de toda la humanidad confinado en Su Más Grande Prisión, anunciando Tu Nombre, contemplando Tu rostro, proclamando aquello que ha embelesado a los moradores de Tus reinos de la revelación y de la creación. ¡Oh mi Dios! Veo a Mi propio Ser cautivo en manos de Tus siervos, mas la luz de Tu soberanía y las revelaciones de Tu poder invencible brillan resplandecientes en Su rostro y hacen que todos sepan con certeza que Tú eres Dios y que no hay otro Dios sino Tú. Ni el poder de los poderosos puede frustrarte, ni prevalecer sobre Ti el predominio de los gobernantes. Tú haces cuanto es Tu voluntad en virtud de Tu soberanía que abarca todas las cosas creadas, y ordenas lo que deseas mediante la potencia de Tu mandato que envuelve a toda la creación.
Te imploro, por la gloria de Tu Manifestación y por la fuerza de Tu poder, Tu soberanía y Tu exaltación, que hagas victoriosos a quienes se han dispuesto a servirte, han ayudado a Tu Causa y se han postrado ante el esplendor de la luz de Tu rostro. Haz entonces, oh mi Dios, que triunfen sobre Tus enemigos y que sean constantes en Tu servicio, para que mediante ellos sean establecidas las pruebas de Tu dominio en todos Tus reinos y se manifiesten en Tus países las muestras de Tu poder invencible. Ciertamente, Tú eres potente para hacer Tu voluntad; no hay otro Dios sino Tú, Quien ayuda en el peligro, Quien subsiste por Sí mismo.
Esta gloriosa Tabla ha sido revelada en el Aniversario del Natalicio, a fin de que la recites con espíritu de humildad y súplica, y des gracias a tu Señor, el Omnisciente, el Informado de todo. Esfuérzate en lo posible por prestar servicio a Dios, para que de ti brote aquello que haya de inmortalizar tu recuerdo en Su glorioso y exaltado cielo.
Di: ¡Glorificado eres Tú, oh mi Dios! Te imploro, por el Punto de Amanecer de Tus signos y por el Revelador de Tus claras señales, que concedas que, en toda circunstancia, me sujete a la cuerda de Tu amorosa providencia y me aferre tenazmente del borde del manto de Tu generosidad. Cuéntame, pues, entre aquellos a quienes los cambios y azares del mundo no han logrado disuadir de servirte y guardarte lealtad, y a quienes el ataque de las gentes ha sido incapaz de impedir que magnifiquen Tu nombre y celebren Tu alabanza. Ayúdame bondadosamente, oh mi Señor, a hacer todo cuanto Tú amas y deseas. Permíteme, entonces, realizar aquello que ensalce Tu Nombre y encienda el fuego de Tu amor.
Tú eres, en verdad, el Perdonador, el Munífico.
Buscar en este libro
Escribe una palabra para buscar en este libro.