Contestación a unas preguntas

24. El descenso del Espíritu Santo sobre los apóstoles

Pregunta: En los Evangelios se dice que el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles. ¿De qué manera ocurrió este descenso y qué significado tiene?

Respuesta: El descenso del Espíritu Santo no es como la entrada de aire en el cuerpo humano. Se trata de una metáfora y una analogía, y no una imagen o relato literal. Lo que significa es como el descenso del Sol a un espejo cuando su resplandor se refleja en él.

Tras la muerte de Cristo, los apóstoles se sentían turbados y discrepaban en su forma de pensar y sus opiniones; posteriormente se volvieron firmes y unidos. En Pentecostés se reunieron, se desapegaron del mundo, dejaron de lado sus propios deseos, renunciaron a toda comodidad y felicidad terrenales, se sacrificaron en cuerpo y alma por su Amado, abandonaron sus hogares, se despreocuparon de todos sus intereses y sus pertenencias, y llegaron incluso a olvidar su propia existencia. En ese momento fue otorgada la asistencia divina y se puso de manifiesto el poder del Espíritu Santo. La espiritualidad de Cristo triunfó y el amor de Dios tomó el mando. Ese día recibieron confirmaciones divinas, y cada uno partió en diferente dirección para enseñar la Causa de Dios y desató su lengua para exponer las pruebas y los testimonios.

Así, el descenso del Espíritu Santo significa que los apóstoles fueron atraídos por el Espíritu mesiánico, adquirieron constancia y firmeza, encontraron nueva vida mediante el espíritu del amor de Dios, y vieron a Cristo como su protector y auxiliador perpetuo. Eran meras gotas y se transformaron en el océano; eran frágiles insectos y llegaron a ser águilas de alto vuelo; eran pura debilidad y fueron dotados de fortaleza. Eran como espejos vueltos hacia el Sol: no hay duda de que los rayos y el resplandor del Sol se reflejarán en ellos.