Contestación a unas preguntas

56. Las facultades externas e internas del ser humano

Hay cinco facultades materiales externas en el ser humano, que son los medios de percepción; es decir, cinco facultades a través de las cuales percibe las cosas materiales. Son la vista, que percibe las formas sensibles; el oído, que percibe sonidos audibles; el olfato, que percibe los olores; el gusto, que percibe las cosas comestibles; y el tacto, que está distribuido por todo el cuerpo y percibe las realidades tangibles. Estas cinco facultades perciben los objetos externos.

El ser humano tiene asimismo varias facultades espirituales: la facultad de la imaginación, que forma una imagen mental de las cosas; el pensamiento, que reflexiona sobre las realidades de las cosas; la comprensión, que entiende estas realidades; y la memoria, que retiene todo cuanto ha imaginado, ha pensado y ha entendido. El intermediario entre estas cinco facultades externas y las internas es una facultad común, un sentido que media entre ellas y que transmite a las facultades internas cuanto quiera que hayan percibido las facultades externas. Se denomina facultad común porque es común a las facultadas externas e internas.

Por ejemplo, la vista, que es una de las facultades externas, ve y percibe esta flor y transmite esta percepción a la capacidad interna de la facultad común; la facultad común la transmite a la facultad de la imaginación, que a su vez concibe y forma esta imagen y la transmite a la facultad del pensamiento; la facultad del pensamiento reflexiona sobre ella y, habiendo captado su realidad, la transmite a la facultad de la comprensión; la comprensión, una vez la ha entendido, entrega la imagen del objeto perceptible a la memoria, y la memoria la guarda en su depósito.

Las facultades externas son cinco: la facultad de la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto. Las facultades internas también son cinco: la facultad común y las facultades de la imaginación, el pensamiento, la comprensión y la memoria.