Días de conmemoración

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¡Alabado seas, oh mi Dios, por cuanto has iluminado todas las cosas creadas con el resplandor de todos Tus nombres, oh Tú que eres el Señor de la gloria, la majestad y la grandeza, y de la fuerza, el poder y las bendiciones! Este es el Día en que Aquel que es el Portavoz de Dios, el Poseedor de todo, el Inaccesible, el Altísimo, ha clamado desde el dominio de la eternidad, diciendo: «¡El Reino es de Dios, el Todopoderoso, el Exaltadísimo, el Más Glorioso!».

¡Loado sea Tu nombre, oh Tú que haces que soplen los vientos y que rompa el día, que revelas los versículos y expones las pruebas! Todas las cosas proclaman que Tú eres Dios y que no hay otro Dios sino Tú, el Soberano, el Omnipotente, el Exaltadísimo, el Más Grande. Magnificado sea Tu nombre, oh Tú que eres el Hacedor de los cielos y el Creador de todos los nombres, que irradias Tu esplendor sobre todas las cosas mediante el poder de Tu Más Grande Nombre. Este es, en verdad, el nombre que ha hecho arrullar a la Paloma Mística en la rama celestial mientras proclama: «¡Todo dominio Le pertenece eternamente a Dios, nuestro Señor, el Más Misericordioso!».

¡Glorificado seas, oh Rey de la eternidad, Gobernante de las naciones y Vivificador de todo hueso enmohecido! Toda alabanza sea para Ti, alabanza que ninguna lengua terrenal podrá jamás elevar debidamente, alabanza mediante la cual las efusiones de Tu gracia han sido derramadas sobre todas las cosas creadas y la luz de Tu semblante ha iluminado a todos cuantos están en el cielo y en la tierra. Toda alabanza sea para Ti, alabanza que ha desatado la lengua de toda persona balbuceante para poder ensalzarte, que ha acercado a toda alma distante a la sede de Tu grandioso trono, que ha guiado a todo sediento a las aguas vivas de Tu bondad y los mansos arroyos de Tu favor. Toda alabanza sea para Ti, alabanza mediante la cual el perfume del manto de Tu misericordia ha envuelto a todos cuantos están en el cielo y en la tierra, y el dulce aroma de las rosas de Tu Paraíso se ha esparcido entre los habitantes de las ciudades de la eternidad, y se ha hecho que todo nombre ensalce Tu conmemoración y Tu gloria. Toda alabanza sea para Ti, alabanza que ha dotado de tal constancia a los corazones de Tus amados que ningún velo terrenal puede impedirles que fijen la mirada en el horizonte de Tus dádivas, ni el predominio de los opresores puede impedirles que vean la maravillosa luz de Tu semblante. Toda alabanza sea para Ti, alabanza que ha borrado de los corazones de Tus siervos la mención de otra cosa que no seas Tú y les ha ayudado a enseñar Tu Causa y a magnificar Tu recuerdo en todas las regiones.

Te suplico, oh mi Dios, por Tus muy excelentes nombres y Tus exaltadísimos atributos, y por aquellos que se han remontado al empíreo de Tu proximidad y complacencia y han alzado el vuelo hacia el Amanecer de Tu nombre, el Todomisericordioso, en las alas de la confianza y el desprendimiento, y por la sangre derramada por Tu causa y los suspiros exhalados por amor a Ti, que aceptes en este Día todas las obras que hemos realizado en Tu camino.

Este es el Día en que el Todomisericordioso difundió el resplandor de Su luz sobre todos los nombres. ¡Toda gloria sea para aquello que Dios nos ha conferido!

Este es el Día en que Aquel que es el Oculto y el Invisible ha aparecido ante los ojos de toda la creación. ¡Toda gloria sea para aquello que Dios nos ha conferido!

Este es el Día en que ha sido destrozado el Mayor Ídolo. ¡Toda gloria sea para aquello que Dios nos ha conferido!

Este es el Día en que el Señor de la Misericordia Se ha revelado a toda la creación. ¡Toda gloria sea para aquello que Dios nos ha conferido!

Este es el Día en que el Faraón se ha ahogado y Moisés ha contemplado a Aquel que es la Belleza del Señor Todoglorioso. ¡Toda gloria sea para aquello que Dios nos ha conferido!

Este es el Día en que han sido derribados los dioses de la vana fantasía mediante el poder de nuestro Señor, el Todopoderoso, el Omnisciente. ¡Toda gloria sea para aquello que Dios nos ha conferido!

Este es el Día en que se han manifestado las olas del Más Grande Océano en el Escenario de trascendente gloria. ¡Toda gloria sea para aquello que Dios nos ha conferido!

Este es el Día en que todas las cosas creadas fueron convocadas a la presencia de su Señor, el Inaccesible, el Altísimo. ¡Toda gloria sea para aquello que Dios nos ha conferido!

Este es el Día en que todas las cosas han dado testimonio de lo que la Lengua del Poder ha testificado ante el Divino Árbol del Loto. ¡Toda gloria sea para aquello que Dios nos ha conferido!