29 de diciembre de 2015

El surgimiento de un programa de crecimiento

El despliegue del proceso de crecimiento dentro de una agrupación, aunque intrínsecamente posea características únicas en cada caso, moldeadas por la receptividad de los que están expuestos a las enseñanzas divinas, se acomoda a ciertas características comunes. Muchas de éstas se trataron en nuestro mensaje a su conferencia de 2010, en la que se hacía referencia a una serie de hitos que marcan el progreso a lo largo de un camino de desarrollo. La comprensión colectiva de lo que se requiere para que los amigos de una agrupación pasen el primero de los hitos que describimos, y luego el segundo, ha aumentado a lo largo de este período.

En el Plan de Cinco Años que ahora finaliza, la tarea a la que han hecho frente los creyentes ha sido la de aplicar todo lo que habían aprendido en los Planes anteriores a la labor de ampliar el proceso de crecimiento a miles de agrupaciones nuevas. Lo que esto ha mostrado es que mucho depende de la capacidad de las instituciones para recurrir a la ayuda de amigos de otras agrupaciones para reforzar las acciones de una comunidad bahá’í existente, por ejemplo organizando el apoyo de equipos de maestros o tutores visitantes. En muchos lugares el proceso de instituto empieza con la ayuda de creyentes de comunidades vecinas más sólidas, que encuentran maneras creativas de llegar a la población local, a los jóvenes en especial, y apoyarlos cuando empiezan a dedicarse al servicio. Los esfuerzos para estimular las actividades en una agrupación, especialmente en una agrupación que no se ha abierto todavía a la Fe, se ven grandemente potenciados si una o más personas se establecen allí como pioneros de frente interno, concentrando su atención en una parte de un pueblo o incluso en una sola calle donde hay elevada receptividad. Más de 4.500 creyentes se han levantado ya para servir de esta manera durante el presente Plan, lo cual es un logro extraordinario.

Cualquiera que sea la combinación de estrategias empleadas, el principal objetivo es iniciar un proceso para el desarrollo de capacidad dentro de la agrupación mediante el que sus habitantes, impulsados por el deseo de contribuir al bienestar espiritual y material de sus comunidades, se ven habilitados para empezar a ofrecer actos de servicio. Una vez cumplido este requisito fundamental, surge un programa de crecimiento. Esencial es, por supuesto, el apoyo de los miembros del Cuerpo Auxiliar y sus ayudantes, cuya estrecha intervención desde los primeros indicios de actividad ayuda a los amigos a mantener una visión clara y unida de lo que se precisa.