El cambio de maestros no debiera ser demasiado frecuente ni tampoco demorar mucho; es preferible la moderación. No es aconsejable llevar a cabo vuestras reuniones en el horario de oración de otras iglesias; ello conduciría al alejamiento, ya que los niños bahá’ís que tienen su propia escuela dominical se verían privados de ella al tratar de asistir a otras escuelas dominicales. Además, es permisible la admisión de niños de padres no bahá’ís en la escuela para niños bahá’ís. Y si en esta escuela, para información de los alumnos, se expone una reseña de los principios fundamentales que son la base de todas las religiones, no puede haber ningún mal en ello.
Como el número de niños es pequeño, no es posible tener clases diferentes y, naturalmente, se necesita una sola. Con referencia a la última pregunta acerca de las diferencias entre los niños, actuad como os parezca aconsejable.
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