Has preguntado acerca de los lugares de adoración y la razón fundamental de los mismos. La sabiduría de erigir tales edificios es que, a una hora determinada, la gente sepa que es la hora de reunirse, que todos se congreguen y, en armoniosa concordancia, se dediquen a la oración; con el resultado de que, de esta reunión, se desarrollen y florezcan en el corazón humano la unidad y el afecto.
Buscar en este libro
Escribe una palabra para buscar en este libro.