Selecciones de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá
95
¡Oh siervas del Señor! La reunión espiritual que habéis establecido en esa ciudad iluminada es muy propicia. Habéis dado grandes pasos; habéis superado a otros, os habéis dispuesto a servir en el Sagrado Umbral y habéis obtenido las dádivas celestiales. Ahora debéis congregaros, con todo el fervor espiritual, en esa reunión iluminada y recitar las Sagradas Escrituras y ocuparos en recordar al Señor. Exponed Sus argumentos y pruebas. Trabajad por la guía de las mujeres de esa tierra, enseñad a las jóvenes y a los niños, para que las madres instruyan a sus pequeños desde sus primeros días, los eduquen concienzudamente, los críen para que tengan un buen carácter y buenas costumbres, los conduzcan hacia todas las virtudes de la humanidad, impidan el desarrollo de cualquier comportamiento que fuere censurable y los críen en el regazo de la educación bahá’í. Así, esos tiernos infantes se alimentarán del pecho del conocimiento de Dios y Su amor. Así crecerán y florecerán, y se les enseñará la rectitud y la dignidad humana, la determinación y la voluntad de esforzarse y resistir. Así aprenderán la perseverancia en todas las cosas, la voluntad de progreso, la magnanimidad y la firmeza de propósito, la castidad y la pureza de vida. Así, todos serán capacitados para llevar a feliz término cualquier cosa que emprendan.
Que las madres consideren de importancia primordial todo lo concerniente a la educación de los hijos. Que se esfuercen al máximo en este sentido, pues cuando el tallo es verde y tierno crece en cualquier forma que se le enseñe. Por tanto, incumbe a las madres criar a sus pequeños como un jardinero cuida sus plantitas. Que procuren día y noche establecer en sus hijos la fe y la certeza, el temor de Dios, el amor hacia el Bienamado de los mundos y todas las buenas cualidades y características. Cuando una madre vea que su hijo se ha portado bien, que le alabe y aliente y le alegre el corazón; y si se manifestare el más mínimo rasgo indeseable, que ella aconseje al niño y le castigue utilizando medios basados en la razón, incluso un leve castigo verbal si fuere necesario. Sin embargo, no está permitido golpear al niño o vilipendiarle, pues su carácter se pervertirá totalmente si es sometido a golpes o a maltrato verbal.
Buscar en este libro
Escribe una palabra para buscar en este libro.