Selecciones de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá

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¡Oh tú, que has sido penosamente afligido en el camino de la Alianza! La angustia y el tormento, al ser sufridos en la senda del Señor, Aquel de los signos manifiestos, son sólo favor y gracia; la aflicción no es sino misericordia, y el dolor, una dádiva de Dios. El veneno es azúcar en la lengua y la ira es bondad que nutre el alma.

Alábale, pues, a Él, el Proveedor amoroso, por haber ordenado esta atroz aflicción, la cual no es sino pura munificencia.

Si tuviera que atravesar las llamas, como Abraham, o recorrer un camino de sangre, como Juan, si, como a José, a un pozo me arrojaras o en la celda de una prisión me encerraras, o tan pobre como el Hijo de María hubiera de ser, de Ti no me apartaré, sino que, de alma y corazón, siempre Tu mandato aceptaré.