Selecciones de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá

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¡Oh sierva de Dios! Se consigna en historias orientales que Sócrates viajó a Palestina y a Siria, y allí adquirió ciertas verdades espirituales de hombres versados en las cosas de Dios; que cuando regresó a Grecia promulgó dos creencias: una, la unidad de Dios, y la otra, la inmortalidad del alma después de su separación del cuerpo; que estos conceptos, tan ajenos al pensamiento de los griegos, causaron gran conmoción entre ellos, hasta que finalmente lo envenenaron y lo mataron.

Y esto es auténtico; pues los griegos creían en muchos dioses y Sócrates demostró el hecho de que Dios es uno solo, lo cual, obviamente, contradecía sus creencias.

El Fundador del monoteísmo fue Abraham; a Él se remonta este concepto y la creencia era común entre los hijos de Israel, aun en los días de Sócrates.

Sin embargo, lo dicho no se halla en las historias judías. Existen muchos hechos que no están incluidos en la historia judía. No todos los acontecimientos de la vida de Cristo están expuestos en la historia de Josefo, a pesar de que este historiador judío escribió acerca de la historia de los tiempos de Cristo. Por tanto, no procede dejar de creer en los acontecimientos de los días de Cristo sobre la base de que no se encuentran en la historia de Josefo.

Las historias orientales también relatan que Hipócrates permaneció largo tiempo en Tiro, una ciudad de Siria.