Selecciones de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá

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¡Oh siervo de Dios! Fue recibida tu carta. Su contenido es excelso y sublime, y su objetivo, elevado y trascendental. El mundo de la humanidad necesita de un gran mejoramiento, pues es una jungla material donde florecen árboles sin frutos y abundan inútiles malezas. Si hay un árbol que produce frutos, es sombreado por los que no dan fruto, y si una flor crece en esta jungla, está oculta y escondida. El mundo de la humanidad necesita jardineros expertos que conviertan estos bosques en deliciosas rosaledas, que sustituyan estos árboles estériles por otros que brinden frutos y reemplacen estas malezas inútiles por rosas y hierbas fragantes. Así las almas activas y las personas vigilantes no descansan ni de día ni de noche; se esfuerzan por estar estrechamente vinculadas al Reino Divino y mediante ello llegar a ser las manifestaciones de infinita munificencia y los jardineros ideales para estos bosques. Así será completamente transformado el mundo de la humanidad y se pondrán de manifiesto las dádivas misericordiosas.