Selecciones de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá

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Sigue el camino de tu Señor y no digas lo que los oídos no pueden soportar oír, pues tales palabras son como comida suculenta para los niños pequeños. Por muy gustosa, original y exquisita que sea la comida, ésta no puede ser asimilada por los órganos digestivos de un niño de pecho. Por tanto, que a cada cual que tenga derecho, le sea dada su medida correspondiente.

“No todo lo que sabe un hombre se puede expresar, ni todo lo que él pueda expresar ha de considerarse oportuno, ni tampoco puede toda expresión oportuna estimarse adecuada para la capacidad de los que la oyen”. Tal es la consumada sabiduría que ha de ser observada en tus actividades. No te olvides de ella si deseas ser un hombre de acción en todas las condiciones. Primero diagnostica la enfermedad e identifica el mal, luego prescribe el remedio, pues tal es el método perfecto de un médico competente.