Selecciones de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá

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¡Oh sierva inflamada con el fuego del amor de Dios! No te aflijas por las dificultades y privaciones de este mundo inferior ni te alegres en los tiempos de holgura y bienestar, pues ambos pasarán. Esta vida presente es como una ola que crece o un espejismo, o como sombras pasajeras. ¿Puede alguna vez servir de agua refrescante una imagen distorsionada en el desierto? ¡No, por el Señor de los Señores! Nunca la realidad y la mera apariencia de realidad podrán ser la misma cosa, y considerable es la diferencia entre la fantasía y el hecho, entre lo verdadero y lo ilusorio.

Has de saber que el Reino es el mundo real y este lugar inferior es tan sólo su sombra extendida. Una sombra no tiene vida propia; su existencia es sólo una fantasía y nada más; no son sino imágenes reflejadas en el agua que al ojo aparecen como pinturas.

Cuenta con Dios; confía en Él. Alábale y recuérdale continuamente. Él, ciertamente, transforma la dificultad en tranquilidad, la pena, en consuelo, y el afán, en completa paz. Él, en verdad, tiene dominio sobre todas las cosas.

Si quieres prestar atención a mis palabras, líbrate de las cadenas de cualquier cosa que ocurra. Es más, en todas las condiciones agradece a tu amante Señor y confía tus asuntos a Su Voluntad, la cual actúa como a Él Le place. Ello, ciertamente, es mejor para ti que todo lo demás, en cualquiera de los dos mundos.