Selecciones de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá

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¡Oh tú, que estás transportada por el amor de Dios! Ha salido el Sol de la Verdad en el horizonte de este mundo y ha vertido sus rayos de guía. La gracia eterna nunca se interrumpe, y un fruto de esa gracia sempiterna es la paz universal. Ten la seguridad de que en esta era del espíritu, el Reino de la Paz erigirá su tabernáculo sobre las cumbres del mundo, y los mandamientos del Príncipe de la Paz dominarán de tal modo las arterias y los nervios de todos los pueblos, que atraerán hacia Su sombra protectora a todas las naciones de la tierra. De manantiales de amor, verdad y unidad dará de beber a Sus ovejas el verdadero Pastor.

¡Oh sierva de Dios! La paz debe establecerse primero entre los hombres, hasta que al final conduzca a la paz entre las naciones. Por consiguiente, oh bahá’ís, esforzaos todo cuanto podáis por crear, mediante el poder de la Palabra de Dios, genuino amor, comunión espiritual y lazos perdurables entre las personas. Ésta es vuestra tarea.