Selecciones de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá

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No te apenes por la ascensión de mi bienamado Breakwell, pues él se ha elevado a una rosaleda de esplendores que se halla en el Paraíso de Abhá, al amparo de la misericordia de su poderoso Señor, y clama a plena voz: “¡Oh si mi gente supiese cuán bondadosamente me ha perdonado mi Señor y me ha hecho de aquellos que han alcanzado Su Presencia!”.

¡Oh Breakwell, oh querido mío!

¿Dónde está ahora tu hermoso rostro? ¿Dónde está tu lengua elocuente? ¿Dónde está tu clara frente? ¿Dónde está tu gracia luminosa?

¡Oh Breakwell, oh querido mío!

¿Dónde está tu fuego que arde con el amor de Dios? ¿Dónde está tu embeleso con Sus santos hálitos? ¿Dónde están tus alabanzas que se elevan a Él? ¿Dónde está tu disposición para servir a Su Causa?

¡Oh Breakwell, oh querido mío!

¿Dónde están tus hermosos ojos? ¿Tus sonrientes labios? ¿La principesca mejilla? ¿La grácil forma?

¡Oh Breakwell, oh querido mío!

Has dejado este mundo terrenal y has subido al Reino, has alcanzado la gracia del dominio invisible y te has ofrendado en el umbral de tu Señor.

¡Oh Breakwell, oh querido mío!

Has abandonado la lámpara que era tu cuerpo aquí, el cristal que era tu forma humana, tus elementos terrenales, tu modo de vida de esta tierra.

¡Oh Breakwell, oh querido mío!

Tú has encendido una llama en la lámpara de la Compañía de lo alto, has puesto el pie en el Paraíso de Abhá, has encontrado abrigo a la sombra del Árbol Bendito, has llegado al encuentro con Él en el refugio del Cielo.

¡Oh Breakwell, oh querido mío!

Tú eres ahora un ave del Cielo, tú has abandonado tu nido terrenal y te has remontado hacia el jardín de la santidad en el reino de tu Señor. Tú has ascendido a una posición plena de luz.

¡Oh Breakwell, oh querido mío!

Tu canto es ahora como el canto de los pájaros, prodigas versículos acerca de la misericordia de tu Señor; de Aquel que siempre perdona, tú fuiste un siervo agradecido, por lo cual has entrado en suprema dicha.

¡Oh Breakwell, oh querido mío!

Ciertamente, tu Señor te ha elegido para Su amor, y te ha conducido a Sus recintos de santidad, y te ha hecho entrar en el jardín de aquellos que son Sus íntimos compañeros, y te ha bendecido con la visión de Su belleza.

¡Oh Breakwell, oh querido mío!

Te has ganado la vida eterna, y la dádiva que nunca falla, y una vida para complacerte, y abundante gracia.

¡Oh Breakwell, oh querido mío!

Has llegado a ser una estrella en el firmamento celestial y una lámpara entre los ángeles del alto Cielo; un espíritu vivo en el más exaltado Reino, entronizado en la eternidad.

¡Oh Breakwell, oh querido mío!

Suplico a Dios que te acerque cada vez más y te sostenga cada vez con mayor firmeza; que regocije tu corazón con la cercanía de Su presencia, que te colme de luz y de aún más luz, que te confiera aún más belleza y que te conceda poder y gran gloria.

¡Oh Breakwell, oh querido mío!

Te recuerdo en todo momento. Nunca te olvidaré. Ruego por ti de día y de noche. Te veo claramente ante mí, como si fuera pleno día.

¡Oh Breakwell, oh querido mío!